A la hora de escribir sobre el planeta Tierra o novela histórica ya se tiene un mundo ya construido, por lo que no hay que partir de cero; pero sí investigarlo a fondo, ya que la documentación es uno de los grandes pilares de la escritura. Sin documentación lo más común es que se comentan fallos, y en ocasiones fallos garrafales.
Como yo escribo fantasía, os voy a explicar cómo lo hago yo, así os puede servir. La primera noción para escribir fantasía es la llamada suspensión de la incredulidad, es decir, el lector tendrá que pasar por alto los elementos coherentes que se dan en la Tierra. Por ejemplo: en la Tierra no hay dragones, pero en tu mundo ficticio puede haberlos.
La gran mayoría de las culturas están regidas por su concepción del tiempo. Y vosotros me diréis, ¿y para qué tengo que saber esto? Tanto los calendarios, como festividades, las edades y sus diferentes fases; entre otras cosas estarán influenciadas por la concepción del tiempo.
Existen cuatro concepciones del tiempo: la lineal, la cíclica, la que unifica ambas y la de ondas.
La lineal es aquella que tiene un principio y un final establecido, como la que posee el cristianismo, el alfa y el omega, Dios y ¿Dios? El apocalípsis. En la que hay un agente creador y en el que dicho mundo muere.
La cíclica, la que es un círculo, como se pensaba en la antigua Grecia; existirán unos momentos en el tiempo en el que se repitan, en el que no hay un principio o un final, sino que es infinito.
La que aúna ambos, tanto cíclico como lineal. Es como una rueda que cada vuelta que da se va deteriorando, por eso los avances que se van cometiendo en el futuro pueden ser considerados como algo negativo; esta concepción es propia del hinduismo.
La concepción de ondas, es aquella que tenemos en la actualidad. La mejor manera de explicarla es cómo funcionan las modas, en un principio hay una serie de personas que tienen una idea (los pioneros), posteriormente va teniendo más aceptación y todo el mundo utiliza esa idea hasta el punto culmen, que también es cuando la moda muere porque cuando todos llevan esa moda, esta pierde interés. Por lo que va disminuyendo hasta casi dejar de existir excepto por algunos rezagados. Y así sucesivamente.

Respecto al espacio, a la hora de crear el mundo debemos tener en cuenta tanto su tamaño, como sus astros o su sistema solar. Debemos tener claro el mapa del mundo, es mucho más fácil dibujarlo para luego no cometer errores. No es necesario que en un principio todo ya esté dibujado o construido en tu mente como si fuese la Tierra Media de Tolkien, se pueden ir añadiendo lugares o diferentes elementos más tarde.
También tenemos que tener en cuenta los astros, si tenemos más de un sol eso repercutirá en el mundo, al igual que más de una luna en cuestión del magnetismo y las mareas entre otras muchas cosas.
Para poder hacer el mundo más completo tenemos que fijarnos en el propio.
Con esto me despido por hoy.
Ciao!

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